Todo lo que tú ya sabes (2004)

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24 horas

 

-Nota-

 

24 horas juntos suman esto:

Dos que somos

 Y un deseo compartido,

Dos corazones

Y una razón que no cuesta perseguir.

 

“Soy la copa,

Tú escancias el vino,

Tengo la boca seca,

Me besas.”

 

 

 

 

Amor postal 

 

 

¿Quién nos preñará de amor en la noche?

¿Quién nos dirá en qué invertir  nuestras dudas?

¿Cómo adormecer el impulso que traiciona,

Cuando hay deseo y sé

Que no acudirás a mi llamada?

¿Dónde está la pereza que no descansa?

¿Quién mantendrá la vela mientras leo a solas?

¿Hacia dónde van nuestros pasos?

¿Cómo empezar a andar si no hay dirección?

¿Cómo responderme mientras no estás?

¿Qué nos mantiene alerta mientras llegas?

 

Sé que mañana llegas...

 

 

Balsa en mar abierta

 

Contemplando el entorno inmenso,

Donde la luz atrapa el sueño hasta confundirnos.

Donde la luz abarca los sueños hasta borrarnos.

 

Balsa en mar abierta, a la deriva,

Mientras Neptuno nos guíe en la noche

Y el véspero nos avise que muere el día.

 

Ayunado amor en la espera,

Merece que los dioses nos consideren.

Luego la vida será el tramo que cruzaremos.

 

Yendo sin miedo, ardidos de luz.

Donde la luz está más cerca y derrite los sueños.

Donde ya desamparados pernoctamos unidos.

 

 

 

 

 

 

Herramienta

 

 

 

 

 

Soy la copa,

Tú escancias el vino.

Tengo la boca seca.

…Me besas.

 

Soy un segundo,

Tú eres el tiempo.

Eres el agua,

Yo tengo la sed.

 

Yo soy tu sueño,

Eres mi almohada,

Estás en mi mesa

Yo soy tu herramienta.

 

Tienes la fuerza,

Yo pongo el empeño,

Me acuesto en tu cuerpo,

Eres la manta.

 

Te llevo en el tacto,

Me das el calor.

Soy la disonancia,

Tú eres acorde.

 

 Eres la  casa,

Yo soy interior.

 

 

 

La casa entera

 

 

Cuando llega la noche,

Tu calor lo reclama la casa entera.

Se filtra por la cerradura,

Y eres la llave.

Eres la puerta.

Eres la mesa...,

Estás en mis papeles,

Y apuntas susurros entre mis notas.

Eres la noche avanzada

Que me arropa.

El apretón en las manos

Que tanto se siente.

La sonrisa del cielo en tus ojos,

El clamor reciente en tus labios.

El azafrán de tus labios  y la miel.

 

 

 

 

 

Permanencia

 

Por la arboleda pálida no me verás volver.

En los cristales de la  alcoba tibia no me reflejaré,

Cuando tu índice involuntario escriba mi nombre.

Presintiéndome.

No sabrás donde permaneceré.

No sabré donde estoy.

 

 

 

 

 

Postal de Otoño

 

 

 

Miro mis manos frías

Que ayer tuvieron calor,

Y miles de noches atronadas de pura poesía.

 

Solas, esta tarde gris escriben

Quieren decir.

Dicen:

Mi alma está fría

¿Qué pueden traer esas  nubes?

Mi vocabulario se ha exiliado.

¿Qué adjetivo tiene hoy este sentimiento?

 

Miro mis manos frías.

Que esperan sin duda una dosis de amor.

Mira mi cabeza fría.

No es por falta de tensión.

Quiere decir,

Pero no encuentra el verbo.

 

 

 

Un tiempo en común

 

 

 

Todo lo que tú ya sabes,

Y un tiempo en común.

 

¿De que nos sirven hoy las lágrimas

Que hemos llorado por imposibles?

La tierra se seca después de la inundación,

Los astros no saben de dolores terrenos.

Todo lo que ya te he contado,

No es nada nuevo, sabemos que un día

Sabremos más.

Pero mientras tanto nos perdemos

El día y la noche.

 

Nos perdemos alejados,

Desconociendo nuestros avatares internos.

 

Me duele el colchón de la miseria dormida,

Que suda tantos sueños inconfesables.

Dejados a un margen por la racionalidad.

No sabemos nada, ni contamos nada

Estamos tan solo perdiendo

Administrando mal:

Un tiempo en común.

 

 

 

 

 

Bajorrelieves en febrero

 

 

Busco en los archivos de mi memoria,

La nota, el pliegue que me ayude,

El rescate que dilate la verdad,

La imposición de la luz en las tinieblas,

La severidad del bien, frente a la pereza.

 

Busco entre los archivos perdidos,

La esencia sutil de la prestancia,

El aumentativo deseado entre la desolación,

Los matices que sostienen el misterio,

La irreprochable sensación de saberse a salvo.

 

A salvo de miradas, de sospechas, de fantasmas.

Alejado del dolor que todo condiciona.

Febrero por cuarenta y cinco veces...,

 Sigue sumando notas en este avatar de días.

 

 

 

 

Desconocido

 

 

Querido desconocido:

Ya no estás en mi sueño, andas por aquí.

Siento el aire cuando pasas,

Y la sombra ascendente que se pierde entre las plantas.

Estabas en mi sueño desde hace siglos.

Y tu sueño tenía mi nombre en tus labios...

Nuestros nombres y nuestras miradas.

Terrenos imposibles que hemos vallado,

Confiados a Dios perdimos las señas.

Perdimos las claves arcanas..., la luz.

 

Hoy disponemos de armas y atajamos,

Batimos cruzadas por nuestra causa.

Nos encontramos muy cerca. Más de lo que creemos.

Me das la espalda y la tierra se hunde.

Eres la llave secreta que abre el terreno de la dicha.

Me conoces.

 

 

 

Horas

 

 

Cuando nada esperas y adoleces,

La luz entra en la mañana sin el ánimo.

Que te reconoce al instante e invade

El cuarto del corazón cerrado.

 

Horas que adquieren pesadez ingrávida...,

Para recogerse luego tras un lapso.

Las mismas horas en que ayer era dictado,

Hoy son la letra borrosa del pasado,

El ejercicio inacabado y nunca aprendido.

 

Vivir las horas que nos restan

Nos predispone a la fe.

A la cura divina de asistirnos y velarnos,

De cubrir el pecho del amado con besos

 A horas que hoy desconocemos.

A estas horas hace un siglo..., hace un año..., ayer.

Que no impone nada hoy.

 

 

 

Luna sin nadie

 

 

Luna sin nadie para comentarte,

En esta noche fría y solitaria.

Asiento contiguo vacío en el trayecto,

Sin compartirte.

Sin la voz que te dice: mira que luna, amor...

Manos resueltas sobre el teclado,

En noche sedienta de amor,

Idealizando la sombra de un nombre.

Datos, mensajes, cifras sueltas,

Que no aclaran nada.

Esperanzado en la ida...

Destronado en la vuelta.

Luna sin nadie para señalarte,

En el trayecto somnoliento,

Sin nadie para ilusionarme...

Luna sin celebrarte.

 

 

 

 

Postal al desconocido

 

 

 

Sé que estás aquí.

No importa si hay más  noches vacías...

 

Porque presiento tu ronda.

 

Nuestro pasado nada devuelve,

Solo el presente nos da pie a seguir,

A contribuir con lo poco que podamos dar,

O lo mucho que se entienda dado.

 

No me atormenta nada,

 

Persigo recolectando en la memoria,

Los archivos perdidos.

Muestras de que antes estuvimos aquí...

Pero miles de ráfagas que surgen ciegan.

Miles de espectros intentaron tu nombre.

 

Desconocido.

 

 

 

 

 

Postal para Adriano

 

 

¿Qué puedo decirte que tú ya no sepas?

Que los siglos no han cambiado tanto al hombre,

Que los dioses nos abandonaron con tu muerte,

Que asistimos atónitos al auge del desorden y la soledad,

Que los llantos ajenos se multiplican y adquieren terribles

Muecas en la noche del tiempo.

Que la oscuridad avanza y consume lo poco humano que nos resta.

¿Qué puedo decirte Adriano, que tú ya no sepas?

 

La soledad es la misma, Adriano,

El dolor es el mismo dos siglos después.

Solo los decorados van haciendo diferente la representación.

El interés permanece siendo el mismo, poder sobre otros,

La hipocresía y la frialdad aun hoy tienen más adeptos.

El sentido de la vida sigue machacando muchas mentes,

Los agoreros mantienen sus alegorías y la muerte

Al final es la misma muerte.

 

30/08/2009 12:36 Fran #. El trastero del corazón

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fransilvania

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